lunes, 7 de diciembre de 2015

MISERICORDIA ES COMUNIÓN


El Papa Francisco ha convocado un “Jubileo Extraordinario de la Misericordia como tiempo propicio para la Iglesia, a fin de que haga más fuerte y eficaz el testimonio de los creyentes”.   Escogió el 8 de diciembre 50º,  aniversario de la conclusión del Vaticano II, para la apertura de la Puerta Santa jubilar, con el fin de “mantener vivo este evento” (XXI Concilio Ecuménico), inicio para la Iglesia de “un nuevo período de su historia (…) Derrumbadas las murallas  que por mucho tiempo habían recluido  la Iglesia en una ciudadela privilegiada, había llegado el tiempo de anunciar el Evangelio de un modo nuevo” (MV 4).

Propósito del presente trabajo es favorecer la integración de este Año Santo dentro del tiempo postconciliar -del Vaticano II y del Plenario de Venezuela-, en lo tocante a doctrina y praxis. Ello favorecerá una “pastoral de conjunto”, no sólo superando lo que sería un agregado o sucesión de realizaciones, sino, sobre todo, propiciando una labor evangelizadora más coherente, integradora y prospectiva.

El trabajo se divide en dos partes. La primera recoge temas fundamentales, que la Bula Misericordiae Vultus expone y organiza en torno a la categoría misericordia. La segunda interpreta la temática de dicho documento en la línea teológico-pastoral de comunión, noción ésta que envuelve la de misericordia y es la clave de la Eclesiología del Vaticano II (cf. LG 1),  que ha eclosionado en Teología de Comunión en su sentido más amplio (inclusiva de lo moral, pastoral y espiritual). Esa Teología fue asumida y articulada por la Conferencia de Puebla con su línea teológico-pastoral, la cual el Concilio Plenario de Venezuela adoptó y definió técnicamente (CCCS 18).

I.                    TEMAS FUNDAMENTALES DE MISERICORDIAE VULTUS

 

1.      Dios Trinidad. “Misericordia: es la palabra que revela el misterio de la Santísima Trinidad” (MV 2).

 

2.      Reino de Dios. “(…) la misericordia como signo del Reino de Dios que está ya presente en medio de nosotros” (MV 5). Misericordia “es la palabra clave para indicar el actuar de Dios hacia nosotros” (MV 9). “Dios va más allá dela justicia con la misericordia y el perdón” (MV 21).

 

3.      Jesucristo.  “Jesucristo es el rostro de la misericordia del Padre “ (MV 1). “Jesús de Nazaret con su palabra, con sus gestos y toda su persona revela la misericordia de Dios” (MV 2). “La misericordia )…)  dimensión fundamental de la misión de Jesús” (MV 20). En sus parábolas sobre la misericordia “encontramos el núcleo del Evangelio y de nuestra fe” (MV 9).

 

4.      Iglesia.  “La Iglesia sentía (en el Vaticano II) la responsabildad de ser en el mundo signo vivo del amor del Padre” (MV 4) “La Iglesia tiene la misión de anunciar la misericordia de Dios (…) en la nueva evangelización, el tema de a misericordia exige ser propuesto una vez mas con nuevo entusiasmo y con una renovada acción pastoral. Es determinante para la Iglesia y para la credibilidad de su anuncio que ella viva y testimonie en primera persona la misericordia” (MV 12).

 

5.      Liturgia. (…) el sacramento de la reconciliación (…) nos permite experimentar en carnepropia la grandeza de la misericordia” (MV 16). Vivamos intensamente el Jubileo pidiendo al Padre el perdón de los pecados y la dispensación de su indulgencia misericordiosa” (MV 22).

 

6.      Conversión. (…) la llamada a experimentar la misericordia no deje a ninguno indiferente (…) Pienso en modo particular hombres y mujeres que pertenecen a algún grupo criminal (…) La misma llamada llegue también a todas las personas promotoras o cómplices de corrupción (…) ¡Este es el tiempo oportuno para cambiar de vida!.

 

7.      Mandamiento máximo. (…)  justicia y misericordia. No son dos momentos contrastantes entre sí, sino dos dimensiones de una única realidad que se desarrolla progresivamente hasta alcanzar su ápice en la plenitud del amor (…) es muy significativa la referencia que Jesús hace al profeta Oseas –yo quiero amor, no sacrificio (6,6).  Jesús afirma que de ahora en adelante la regla de vida de sus discípulos deberá ser la que da el primado a la misericordia ” (MV 20).  “ Es mi deseo vivo que el pueblo cristiano reflexione durante el Jubileo sobre las obras de misericordia corporales y espirituales (…) los pobres son los privilegiados de la misericordia divina )…) (cfr Mt 25-31-45) (…) No olvidemos las palabras de san  Juan de la Cruz: En el ocaso de nuestras vidas,  seremos juzgados en el amor” (MV15).

 

8.      Diálogo. “La misericordia (…) nos relaciona con el judaísmo y el islam, que la consideran uno de los atributos más calificativos de Dios (…) Este Año Jubilar vivido en la misericordia pueda favorecer el encuentro con estas religiones y con las otras nobles tradiciones religiosas” (MV 23).

 

9.      María. “Madre de la Misericordia” (MV 24).

A modo de conclusión

“La Iglesia sabe que la primera tarea, sobre todo en un momento como el nuestro (…) es la de introducir a todos en el misterio de la misericordia de Dios, contemplando el rostro de Cristo. La Iglesia está llamada a ser el primer testigo veraz de la misericordia, profesándola y viviéndola como el centro de la Revelación de Jesucristo. Desde el corazón de la Trinidad (…) brota y corre sin parar el gran río de la misericordia” (MV 25).

 

II.                  MISERICORDIA, AMOR DE PECULIAR ACENTO  QUE TEJE LA COMUNIÓN

 

Amor (agápe) y comunión (koinonía)son términos equivalentes - así se afirma que Dios Unitrino es Amor y Comunión, si bien  puede decirse que  amor subraya lo operativo y comunión destaca lo entitativo. El amor teje la comunión.

 

La misericordia es amor.  Pero un amor caracterizado por un acento o tinte de particular delicadeza y ternura hacia el otro , necesitado de peculiar asistencia , compasión y perdón.  La Bula MV exhibe un mosaico de textos vetero y neotestamentarios, que muestran a Dios rico en misericordia y a Jesús, revelador y agente por excelencia de esa misericordia divina. (Dios, amor en sí –Trinidad inmanente-, con-desciende como  amor misericordioso -Trinidad económica-en su manifestarse a la humanidad concreta, que es, no sólo limitada y frágil, sino también pecadora).

 

Ahora bien, la Bula  plantea un desarrollo teológico-pastoral en torno a  la noción de misericordia,  que no puede considerarse, sin embargo, como  paralelo o substitutivo de otro, articulado por la categoría de comunión –ausente ésta, prácticamente, en el documento-. En efecto, la misericordia,  constituye  un acento o tinte del  amor-comunión, el cual adquiere especial resonancia en el escenario actual, particularmente dramático,del mundo y de la Iglesia. Es el acento  o tinte del gran proyecto  liberador-unificante del Reino o Reinado de Dios y, en este marco, de la sacramentalidad de Cristo y su Iglesia respecto de dicho plan salvador. La misericordia da una tonalidad peculiar a la misión evangelizadora del Pueblo de Dios y al  mandamiento máximo del Señor en relación al prójimo, especialmente el más necesitado.

 

El Jubileo de la Misericordia se ha de desarrollar, por consiguiente, no como “un Año más”, agregado o yuxtapuesto,  en la secuencia pastoral de la Iglesia; ha de acentuar, sí, en la práctica orgánica y planificada de la nueva evangelización, la  conversión a La Trinidad Misericordiosa y el testimonio de compasión, reconciliación, perdón por parte de cada miembro de la Iglesia y del Pueblo de Dios en su conjunto, al interior de la comunidad eclesial y desde ésta hacia el ancho y vasto mundo en solidaridad y diálogo.  El Jubileo ha de alentar y fortalecer  la pastoral de comunión y solidaridad en los diversos niveles o instancias eclesiales, subrayando una más lúcida y efectiva  atención a las “obras de misericordia” materiales y espirituales  en sus diferentes aspectos o niveles, asistencial, promocional y de cambio estructural.

 

Con respecto a la Liturgia –la dimensión evangelizadora de mayor densidad- la Bula ofrece orientaciones sobre el sacramento de la Reconciliación y la Indulgencia; la Eucaristía, considerada aquí más de bien de paso,  requiere un desarrollo correspondiente a su carácter de culmen y fuente de la vida y misión de la Iglesia peregrinante y, por ende, de su sacramentalidad misericordiosa en Cristo (cf  encíclicas del Papa Francisco PF 44 y LS 236). En la liturgia y la piedad popular  a María, Madre de Jesús y Madre de la Iglesia, se la venera , con razón, como Madre de la Misericordia.

 

En Venezuela serán de gran servicio en este Año las orientaciones del Concilio Plenario y, en la línea de éste, las  de la reciente Asamblea Nacional de Pastoral, cuyas Conclusiones en materia de Compromiso Social pueden encontrarse en Anexo. 

 

Caracas, noviembre de 2015.

 

 

ANEXO

ASAMBLEA NACIONAL DE PASTORAL

COMPROMISO SOCIAL

  1. Las diversas  Instancias eclesiales  de formación Incorporen en sus procesos, el análisis de la realidad social, el diseño de estrategias y el estudio de la Doctrina Social de la Iglesia, para una mejor incidencia en la transformación de la realidad.
  2. La Comisión de Laicos y Ministerios y la Pastoral Social, promoverán  iniciativas de formación permanente para animar liderazgos políticos y sociales en clave cristiana.
  3. La Instancias eclesiales sociales impulsarán en los miembros del pueblo de Dios más vulnerables, la capacitación laboral y el emprendimiento a través de las instituciones eclesiales existentes para este fin.
  4. Las Diócesis fortalecerán  las capacidades humanas, técnicas y socio pastorales de los servidores de la caridad.
  5. Las Diócesis y las parroquias, con la ayuda de Caritas de Venezuela, promoverá y fortalecerá la acción socio-pastoral de la comunidad eclesial, a través de la conformación de las Cáritas Diocesanas y Parroquiales.
  6. Las Diócesis, a través de su Pastoral social, fortalecerá y facilitará la participación ciudadana en el ámbito del voluntariado social de la Iglesia, en alianza con otras iniciativas, ONG, presentes en la sociedad, con programas de acompañamiento y formación.
  7. Las Diócesis con sus instancias de servicio social, promoverá la pastoral social especializada (Salud, Cárceles, Indígenas, migrantes, afrodescendientes, medio ambiente), que privilegie la atención a los más pobres desde la propia realidad diocesana o parroquial.
  8. La CEV y las Diócesis en su servicio de comunión, promoverán espacios de encuentro y dialogo con diversos sectores sociales (Educativo, Laboral, Salud, Frontera, Ambiente, Indígena, MCS, Empresarios, Gobiernos y otros) iluminados por la palabra y el Magisterio de la Iglesia.
  9. Las Diócesis con un sentido pastoral, promuevan la celebración  de acontecimientos significativos que marcan la vida del pueblo (Día de duelo nacional por las víctimas de la violencia, Eucaristía por la vida)

No hay comentarios:

Publicar un comentario